Editoriales

APARTADO 40
¡En pleno siglo XXI y aún existen jefes con ideas del pasado! – Patricia E. Garza Vásquez

Empresas que quieren cambiar la vieja fórmula de ser los jefes temidos y autocráticos, que pensando que gritando, mandando, humillando y hablando mal se gana el respeto de sus subordinados está pasado de moda, porque ahora se busca ejercer un liderazgo que haga que la fuerza laboral aumente su productividad.

Estos tiempos que en su película “Tiempos modernos” de Charles Chaplin hace una crítica a la era industrial y a ese tipo de “liderazgo”, lo tenemos en la actualidad, en empresas locales que dan la impresión que quieren estar a la vanguardia en liderazgo motivando a sus colaboradores, pero se quedan con aquellas mentes “añejas” acostumbradas a no capacitar, a no apoyar y a hablar de mala manera.

Viví cerca la experiencia, puesto que mi hija entró a trabajar en una empresa que ha crecido mucho gracias a su dirección, pero cuentan con colaboradores muy tóxicos, una persona que se dice jefa, sin capacitar y pedir, más bien dicho, exigir al personal de nuevo ingreso a que diera resultados que jamás sembró.

Hablar de mal modo, gritando diciendo “¿Qué no entiendes?”, a tal grado que se tuvo que recurrir a Recursos Humanos para preguntar la actitud de esta persona. Así los trabajadores van ya con la presión a trabajar, en un ambiente hostil y enfermizo, y lo peor es que la gente alrededor actúa igual que la jefa.

El dueño puede gastar dinerales en capacitación, en que la gente aprenda a ejercer el nuevo liderazgo, y se topa con mentes cerradas, incapaces de entender y comprender que la situación cambia y que no dejan el “status quo”, y piensan que trabajando así se obtienen mejores resultados. Por eso las empresas no evolucionan y se quedan estancadas.

Sólo porque ya tiene veinte años (por lo mismo) de trabajar en esa empresa se siente con el derecho de tratar mal a sus subordinados, y no sólo eso, no lo llamo equipo, porque un equipo no trabaja así de forma aislada y sólo pensando en sus intereses.

Da tristeza que así como ella, exista gente en las demás empresas y pierdan la noción de que los tiempos cambian, y ser un mal jefe impide la productividad y el sentido de pertenencia hacia una empresa, es por eso que cuando se les presenta una oportunidad en otro lado la gente no la piensa, porque no pueden guardar lealtad a quienes maltratan con sus palabras, gritos a los colaboradores.

Tanto se habla de liderazgo, que la gente de mente cerrada se queda tan pequeña ante los cambios y se resiste por no abandonar su “status quo”, malos jefes abundan, buenos líderes es lo que las empresas necesitan y es de lo que más se carece, el mayor líder que hemos tenido en la historia y que su liderazgo trascendió fronteras y las barreras del tiempo, fue el mismo Jesucristo, predicar con el ejemplo, y la señora Mary Kay (q.e.p.d.) basó su liderazgo en un versículo de la Biblia que se resume en: “Trata a los demás como te gustaría ser tratado” ¡Hasta la próxima!

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