Editoriales

Una Mula De Siete Cuartas – Dora Elizabeth Molina Guerrero

No todos, pero sí una gran mayoría de saltillenses, se entristecieron con la noticia de la muerte de don José Alfaro, quien en compañía de su muñeco “Beto” trataba de distraer a los pequeños para recibir unas cuantas monedas, y en pocas ocasiones algunos billetes que los papás de los niños le ofrecían en pago.

En los últimos años se había estacionado frente al edificio del Monte de Piedad para desde esa esquina abordar a los conductores, quienes ya lo conocían y consideraban un personaje de la ciudad, quien pese a su pobreza, juntaba dinero para ayudar a los que más lo necesitaban.

Desde el pasado martes, esa esquina se ve más sola que nunca, ya que José y “Beto” no estarán más por ahí. No hace mucho, los amigos de lo ajeno se llevaron el muñeco, aprovechando una distracción del dueño, quien nunca aceptó quedarse sin su amigo de tela y plástico, por lo que no perdió la esperanza de encontrarlo, y lo encontró, porque días más tarde apareció “Beto”, desgarrado, mutilado y sucio, pero apareció.

Sin embargo, el que se fue ahora es Don José, abandonó las calles y ésta vez para siempre, aunque muchos saltillenses lo recordaran, sobre todo aquellos que todos los días veían como se aproximaba a los distintos vehículos, con su rostro ajado, el paso cansado y su muñeco en brazos.

Por otra parte y con un tema muy distinto al de Don José, el que dice que llegó para quedarse y ser el líder de la oposición en contra de Andrés Manuel López Obrador es Ricardo Anaya, quien asegura que ya se repuso de la tremenda derrota que sufrió en las pasadas elecciones federales y viene a cobrarle a AMLO por la depresión que sufrió por varios meses.

Dice también ser la honestidad y la inteligencia en persona, por lo que trae una serie de propuestas que en breve presentará para sacar al país en la tremenda crisis en la que está entrando gracias a la cuarta transformación, lo cual hará una vez que ya sea un hecho la vacuna en contra del virus y lo hayan vacunado, no se sabe si en México o en Estados Unidos.

El excandidato, no perdió el tiempo encerrado en su depresión, lo aprovechó muy bien en la creación de un libro, mismo que dará a conocer, mediante su correspondiente venta, en una gira que tiene proyectada por todo el país, y también que la gente sepa que tiene toda la voluntad de ayudar a reconstruir las ruinas que dejará la cuarta transformación.

Dicen mis amigos del café que ese retorno huele por todos lados tempranamente a una campaña política enfilada a reconquistar la candidatura para el 2024. Ahora con mayor experiencia, después de la derrota sufrida en 2018 y sumando todos los errores, carencias, dimes y diretes y todo lo que pueda a la presente administración.

Augura que López Obrador dejará un desastre en la economía de México y por lo tanto él debe estar presente para ser parte de la solución o el remedio. Pero siguen diciendo mis amigos que no es fácil que lo deje el presidente en turno, ya que Anaya no es una blanca paloma, que cruzó el fango sin mancharse el plumaje.

Pues al parecer hay pruebas de que honrado, honrado no es, porque se ha visto envuelto en negocios de no muy licita procedencia. Además de memoria, la Fiscalía, General de la República tiene su expediente corregido y aumentado con toda seguridad del cual deberá de defenderse.

Aunque con tantas acusaciones y tantas tranzas que están saliendo a diario en la conferencia mañanera del presidente, la gente ya se está acostumbrando a los excesos y extravagancias de las administraciones pasadas, que una más no es para asombrarse, eso ha de pensar Anaya y sus seguidores.

Los tiempos electorales se están adelantando peligrosamente, el tablero está en juego y como siempre las piezas empiezan a moverse con estrategia, o cuando menos eso esperamos los mexicanos, que los jugadores sepan mover las piezas y que el sacrificado no sea el pueblo.

Correo electrónico: dora_elizabeth_mg@hotmail.com

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