Editoriales

Índice – Por Eduardo J. De La Peña

Concluyeron la semana y el mes, y en el escenario político local dos temas dominaron: la polémica por el voto de Rubén Moreira en la Comisión Permanente alineado con Morena, y la confirmación de que varias empresas vinculadas a Armando Guadiana Tijerina se verán favorecidas con los pedidos que ha comenzado a liberar la Comisión Federal de Electricidad.

En el primer tema, luego de que los votos de Rubén Moreira y Dulce María Sauri Riancho posibilitaran la realización de un período extraordinario de sesiones en la Cámara de Diputados, surgieron todo tipo de interpretaciones.

Inevitables las suspicacias cuando la fractura en el bloque opositor en la Permanente se dio justo en un momento aciago para ciertos sectores del PRI, en medio del escándalo por las revelaciones de Emilio Lozoya, de forma tal que este voto alineado se interpretó como el infantil grito protector de “un, dos, tres por mí..”, la pregunta es ¿y por todos mis compañeros?

Y es que mientras Moreira y Sauri votaron en un sentido, los senadores priístas Claudia Ruiz Massieu y Manuel Añorve se pronunciaron en contra del período extraordinario. Si algún partido ha votado históricamente en bloque es el PRI, ¿qué pasó, nadie les explicó a los senadores la jugada?

Ahora tratan de justificar los votos de Rubén Moreira y Sauri Riancho con el argumento de que era necesario el extraordinario para que el gobierno mexicano pueda comprar medicinas en el extranjero, y que se votó a favor de la salud de los mexicanos. ¿Dónde quedan Ruiz Massieu y Añorve?

El argumento parece loable, pero la propia industria farmacéutica señala que si hay un desabasto desde hace meses en el sistema de salud pública es principalmente por un problema de desorganización y logística por parte del gobierno, y lo señalan por igual fabricantes de medicamentos que distribuidores.

Bajo esa perspectiva lo que urgía no era una reforma a la ley de adquisiciones, sino un cambio de funcionarios.

En cuanto al tema de Guadiana, ya algo habíamos anticipado en este espacio, y el asunto escaló este viernes cuando un reportaje del diario español El País reveló que aunque el senador insiste en que no es socio de ninguna empresa que le venda carbón a CFE, en realidad aparece como socio de una firma que es propietaria de otras dos compañías a las que sí se le asignaron pedidos.

Además forma parte del Consejo de Administración de algunas otras, y hasta uno de sus hijos aparece también, ante lo que con todo desparpajo Guadiana dice que no estaba enterado.

El conflicto de intereses es evidente, pero debe reconocerse que no hay sorpresa, la participación de Guadiana y su familia en la minería del carbón lleva décadas y es de todos conocida, pero el tema cobra relevancia por la propia insistencia del senador en negar sus vínculos.

Y a propósito de los pedidos de la CFE a algunos de los 75 productores que fueron seleccionados para surtir dos millones de toneladas, ya les llegó su asignación, pero se asegura que es a los menos, pues la mayoría no tiene completos los requisitos y les han dado de plazo a diciembre para que los cumplan, y hasta entonces será que puedan comenzar a vender.

Completar los requisitos para algunos está cuesta arriba, sobre todo lo que se refiere al manifiesto de impacto ambiental, que debe ser elaborado por despachos que fijan honorarios en muchos casos inalcanzables para quienes tienen meses sin actividad productiva.

Y fuerte se escucha también la versión de que algunos de los pequeños productores a los que ya se les establecieron cantidades a surtir, se han dado cuenta que no tienen capacidad para cumplir y andan ofreciendo pagar a quien sí tenga 800 pesos por tonelada, para ellos venderla en mil 034.

Como se había dicho, el coyotaje a la inversa.

Volviendo al legislativo federal, mientras el PRI se mantiene impasible viendo cómo el PT avanza en su propósito de ganarle la presidencia de la mesa directiva, fue el grupo parlamentario de Encuentro Social el que salió este viernes a denunciar que la intentona del Partido del Trabajo es deshonesta.

Desde los primeros días de la actual contingencia sanitaria fue noticia, en el país y en Coahuila, la resistencia de cadenas como Elektra para cerrar sus establecimientos en apego a las medidas sanitarias, incluso recurrieron a amparos y todos recordamos los mensajes de Salinas Pliego descalificando estrategias como la sana distancia.
Viene al caso porque, como ha ocurrido en otros casos, reaccionan hasta que la tragedia les alcanza. Esta semana se conoció que el gerente de una sucursal de Elektra en Piedras Negras murió de coronavirus, y ahora sí cerraron la tienda.
Que la lección quede para muchos otros: el riesgo es real.

edelapena@infonor.com.mx

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