Editoriales

Una mula de siete cuartas – Dora Elizabeth Molina Guerrero

¡Por fin!, hoy entra en vigor el mentado, comentado y siempre polémico Tratado de Libre Comercio, con lo cual dice el Gobierno Federal que se hará una realidad la reactivación económica del país, además de los beneficios que éste traiga a las tres naciones involucradas, que juntas hacen el bloque comercial más grande del mundo.

Es por eso que el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene que viajar a la ciudad de Washington un día de estos, para agotar el protocolo que el TLC exige, y con su presencia, avalar y consolidar la importancia que dicho acuerdo tiene para el pueblo mexicano en general.

Como en estos momentos de antesala política, todo lo relacionado con el Gobierno Federal es polémico, el mencionado viaje de López Obrador a Estados Unidos lo ha sido también, pues hay quienes señalan que será un error aceptar la invitación del presidente Donald Trump en estos momentos.

En estos momentos, dicen, porque en unos cuantos meses se inician oficialmente las competencias, cacerolazos, golpes y zancadillas, llamadas campañas políticas entre el partido Demócrata y el Republicano para saber si Donald Trump repite en la Presidencia o de plano se tiene que retirar a su gran cantidad de negocios, según sea la voluntad del pueblo norteamericano.

Por lo que respecta al presidente Andrés Manuel parece estar muy consciente de las reacciones que hay al respecto, pues él mismo afirma que sus detractores lo van a criticar arduamente y con todo lo que tengan, si va a Estados Unidos, y si no va también van a hacerlo.

Lo que ya dejó bien claro es que no habrá grandes comitivas para ir a Washington, y que acude, como ya lo ha dicho en otras ocasiones, en representación de los mexicanos, debido a su alta investidura y porque además, quiere correrle esa atención a Donald Trump, porque se caen bien y porque han llevado una relación de respeto mutuo.

Además, se van a conocer en persona y son capaces, en estos tiempos de pandemia de estrecharse las manos y sin cubrebocas -nunca lo han usado- darse los parabienes y con toda seguridad tendrán la oportunidad de platicar en privado de temas que desde hace tiempo están sobre la mesa, como por ejemplo el problema de la migración, entre muchos otros.

Por otra parte, y para no perder la costumbre, les comento que la situación a nivel estado y a nivel nacional también, relacionada con el Covid-19, está color de hormiga caminera, o sea al rojo intenso porque no sede el contagio y dicen mis amigos del café, que ni cederá mientras no tengamos una real conciencia de los hábitos de higiene protocolarios que nadie puede decir que no conoce.

Está critica la situación más aún si se toma en cuenta las declaraciones de la conferencia mañanera de ayer, en donde tomó parte el doctor Hugo López Gatell, para volver a decir que es muy posible que este virus se alargue mucho más tiempo de lo pensado y por lo tanto, que se empate con la época de la Influenza.

Si las cosas son así, hay que esperar que la pérdida de vidas sea aún mayor, porque tampoco hay que olvidar que cuando menos en Coahuila ocupamos uno de los primeros lugares en personas con diabetes, hipertensión y otras enfermedades más que nos hacen blancos fáciles de este tipo de males.

Sobre todo, a los gorditos y los que ya pasamos de 18, porque debemos tomar muy en serio todas esas recomendaciones y más porque somos los clientes principales de todas esas enfermedades, mismas que sumadas y juntas, hacen una verdadera revolución que nuestro cuerpo no tiene las fuerzas necesarias para combatirlas, porque las defensas están ocupadas en otras batallas.

Lo peor del caso es que ahora no podemos echarle la culpa a los gobiernos municipales, estatales o federales de los males que nos aquejan, pues la pandemia es una cuestión natural y lo que sea de cada quien, los gobiernos han apoyado en lo que se puede a la población, tal vez no como se quisiera, pero es lo que, como ya dije, es con lo que se puede.

Ahora más que nada corresponde a los ciudadanos cuidarnos de no ser víctimas de nuestras propias acciones y descuidos y como dicen los que saben del caso y lo repiten a cada rato a todo color y a nivel nacional, lo único que puede salvarnos la vida es usar el cubre bocas, lavarnos las manos de diez a veinte veces al día y observar la sana distancia, no hay más.

Correo electrónico:
dora_elizabeth_mg@hotmail.com

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