Internacional

Coronavirus, apenas una de tres plagas en la India

Aunada a la ola de calor y la invasión de langostas

N UEVA DELHI, INDI A .- Como si el coronavirus no fuese suficiente, India soporta también una gran ola de calor y la peor invasión de langostas en décadas, una “tormenta perfecta” de consecuencias imprevisibles en momentos en que se apresta a levantar las restricciones impuestas por el virus, a pesar de que se registran miles de infecciones nuevas todos los días.

Es una catástrofe de proporciones bíblicas que obliga a las autoridades a buscar un delicado equilibrio entre las demandas de tres crisis sanitarias simultáneas: Proteger a la población de un calor abrasador al tiempo que se mantiene la distancia social, mientras se reabren los mercados y los parques.

La ola de calor amenaza con agravar los retos que plantea el virus, que se está expandiendo más rápidamente desde que el gobierno comenzó a levantar las restricciones a principios del mes. La orden de confinamiento era una de las más estrictas del mundo.

“El mundo no podrá respirar más. La ferocidad de la crisis va en aumento y no habrá espacios”, afirmó Sunita Narain, del Centro para las Ciencias y el Medio Ambiente de Nueva Delhi. La India sufre una severa escasez de agua y decenas de millones de personas carecen de agua corriente y de acondicionadores de aire.

Mucha gente se refugia debajo de los árboles en los parques públicos y los enormes pozos usados en la antigüedad para almacenar agua de lluvia. Mucha gente sigue usando tapabocas, pero algunos los llevan debajo del mentón y otros directamente no los han dejado de lado.

Paralelamente, enormes cantidades de langostas del desierto causan estragos en las cosechas de las zonas rurales, agravando el panorama de una región muy vulnerable que sufre grandes pérdidas por la paralización de actividades por el virus

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