Sociales

Es estudiante de la Universidad La Salle
Nos cuenta su experiencia en Francia en plena pandemia Alex Gómez

Fueron días de mucho crecimiento personal

Alejandro Gómez  nos cuenta que todo comenzó en enero del 2019, cuando el departamento de internacionalización de la universidad, presentó un foro en el que compañeros que ya habían estado de intercambio internacional expusieron sus experiencias para motivar a los alumnos a que tomaran esa aventura.

A lo que inició siendo un sueño lejano, se le puso fecha y se convirtió en planes; después trámites largos, cientos de formularios, documentos por escanear; y finalmente el día primero de enero del 2020 Alejandro se encontraba en el aeropuerto internacional de Monterrey lleno de ilusiones y de sueños por cumplir.

Comenta que siempre se ha interesado en aprender idiomas, en viajar y sumergirse en nuevas culturas; aprender de la forma de vivir de otros países y hacerla propias; cuestionarse si lo que conoce es lo mejor; estar abierto a nuevas experiencias y crecer personalmente; sin embargo, lo que más le emociona es poder transmitir todo lo aprendido y lograr cambio.

Estudiar en otro país, en un idioma que no es el materno siempre puede considerarse un reto, uno que vale la pena tomar….

“Salir por la puerta del aeropuerto y preguntarse ¿y ahora qué? Es una experiencia inigualable, no saber qué línea de metro tomar, preguntar a algún desconocido cómo llegar a un lugar, caminar con las maletas en la calle son recuerdos que perdurarán en mi memoria.”

nos dice Alex.

“Los viajes en un intercambio siempre incluyen el poder viajar a diferentes países y ciudades, lo que es la parte favorita de mi experiencia; el saber que ahora soy una persona más completa y tener ese sentimiento que hoy estoy hecho de todos esos lugares que he conocido y  todas esas personas con las que he compartido es algo indescriptible”, explica.

Alex.

INTERCAMBIO ÚNICO

Llegar a la universidad en el primer día de clases y sentirse ajeno podrá sonar intimidante; pero se mantuve tranquilo, confiando en sus conocimientos sabiendo que podía integrarse de la mejor manera para lograr sus metas.

Cosas inesperadas pasan todos los días, y para su suerte le tocó vivir un intercambio único, nada común como los demás. La pandemia del coronavirus no estaba incluida en su agenda de esta experiencia internacional, todo un reto que parecía insuperable se paró frente a él… “ para ser sincero pensé que me superaría ¡No fue así!… decidí hacerle frente a la situación, pensar con la cabeza fría para tomar las mejores decisiones y solamente seguir las recomendaciones del gobierno francés, así como del servicio de relaciones exteriores de México”, nos dice.

RETOS QUE TE HACEN CRECER

“Estar dos meses confinado en un país que no es el tuyo, lejos de tus seres queridos, con una diferencia de 7 horas, lidiar con la ansiedad, ver amigos partir a sus países de origen y quedarme solo fueron algunos de los retos que ahora puedo decir que orgullosamente superé”, comenta.

¿Ir a este museo?, ¿tomar un tren para ir a otra ciudad?, ¿hacer una reunión con algunos amigos? Si, si y sí, porque nunca sabes cuándo será la última oportunidad de tener esa experiencia; por que el día 14 de marzo estábamos planeado un viaje y el día 15 ya nos encontrábamos todos en confinamiento;  hemos escuchado mil veces la frase “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” y sin embargo seguimos posponiendo nuestros planes.

CAMBIO EL SISTEMA PERO LLEGO EL CONOCIMIENTO

Las clases cambiaron totalmente, ya no podías levantar la mano en un salónclase para poder tener tu intervención; ya no había esa interacción directa alumno-profesor que teníamos; no obstante, seguí adquiriendo conocimientos en derecho internacional y derecho de la unión europea que estoy seguro me servirán para mi vida profesional ya que han ampliado mi conocimiento.

UN ALEX DIFERENTE REGRESA A MÉXICO

Me llevó de este semestre un montón de recuerdos acumulados, un descubrimiento de mi carrera que no conocía y un crecimiento personal que no puedo explicar. Asimismo, dejo cosas inconclusas que se quedan como próximos proyectos, pero que sé que con esfuerzo y dedicación se podrán realizar.

No me queda más que agradecer a mis padres por haberme dado la oportunidad de vivir esta experiencia, a La ULSA por tener estos programas de intercambio que nos hacen mejores profesionistas y a tantas personas que he conocido y con las que compartí momentos inolvidables.

FRASE

“El Alex que salió de México, no es el mismo que regresa”

Alejandro Gómez

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